La búsqueda de solución para la Fibromialgia está llevando a distintas corrientes clínicas y también holísticas, a aplicar distintos tratamientos que me han parecido interesantes; pero lo que más me llamó la atención al analizarlos y algunos de ellos ponerlos en práctica en mí misma, fue observar que muchos de éstos están dando resultados, no para la cura definitiva, sino para mejorar los síntomas.

Encuentro esta nota interesante que quiero compartirles ya que es una investigación interesante desde la perspectiva de la técnica de enseñanza y educación sobre el dolor, es decir, la pedagogía del dolor.

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Arturo Goicoechea, antiguo jefe del departamento de neurología del Hospital de Vitoria, norte de España dice que lo bueno es que la ciencia del dolor ha cambiado muchísimo.“Desde la última década del siglo pasado sabemos como trabajan las neuronas y las redes y podemos buscar explicaciones dentro de un marco neuronal novedoso”.

Según el neurólogo el dolor se consolida con la convicción de enfermedad, pero se puede disolver rechazando la tesis de enfermedad, soltando el lastre de las creencias y expectativas que alimentan los sentimientos de enfermedad y recuperando el estado de convicción razonable de salud. Menciona que desde no hace mucho en países como España, Bélgica, Canadá, Reino Unido y Australia se ha puesto en marcha un programa llamado Pedagogía del Dolor donde se reúne a pacientes en grupos a los que se les explica qué es el dolor.

“Explicamos lo que realmente es el dolor en términos neuronales y esa pedagogía hace que a veces el cerebro reorganice sus decisiones de activación del programa y lo desactiva y en consecuencia los pacientes mejoran”, dijo el experto.

Aún cuando su teoría es interesante porque lo ve desde el punto del cerebro, es un hecho que falta mucho por investigar ya que como él, existen algunos médicos que se resisten a la realidad de que la enfermedad existe. El Dr. Goicoechea explicó que“Aunque no existe una enfermedad, el cerebro actúa como que hay una. Lo que padece el enfermo no son los síntomas de la enfermedad sino los síntomas de activación del programa de enfermedad que tiene el cerebro frente a la enfermedad”. Todo iba bien con su análisis, hasta que explicó esto último.

Me inquietó profundamente pues su descripción me resulta tan radical que se corre el riesgo de seguir tratando de hacer invisible la enfermedad. De estar en su papel analizaría mucho antes de describir esto como si fuera una enfermedad inexistente o inventada. Ya pasamos por mucho dolor e infelicidad como para que de nuevo nos vuelvan a tomar como un grupo de personas histéricas que inventamos lo que sucede. Afortunadamente existen varios médicos con visión integral y sistémica del problema y se están preparando para encontrar la solución. Nos urge a las personas con este padecimiento que algunos médicos, eviten fragmentar al paciente con FM tan artificialmente. Su visión en linear y reduccionista es válida en la praxis claro está, pero no lo es todo. Deben observar el todo y evitar circunscribirse a su especialidad, cuando se ven paciente con este padecimiento cuando menos. No juzgo la práctica médica, mi padre fue médico y mi hijo médico investigador, pero no olvidemos que la Fibromialgia es una enfermedad que debe ser analizada como un sistema complejo.

Lo rescatable de esta investigación realizada por el neurólogo español, es que en realidad las personas sí tenemos que aprender a convivir con el dolor y requiere de una técnica y de apoyo constante. Es un hecho. Lo he aplicado conmigo misma y me ha dado resultados. Es necesario buscar las alternativas naturales (además de las médicas que el reumatólogo indique), para disminuir el dolor.