Muchas personas me han compartido cómo sus rostros cambian radicalmente cuando están pasando por brotes de fibromialgia. Si tienes la enfermedad, bien sabes a qué me refiero cuando menciono esos episodios de dolor que no queremos pero que, lamentablemente, ahí están.

A partir de dichos comentarios, me dediqué un rato a observar a través de distintas redes sociales de varios países, si esto se podía observar a través de una simple foto, sin filtros ni trucos; así nomás, al natural.

Fue impactante darme cuenta de que se han hecho cientos de selfies de personas en dos momentos: con dolor agudo y cuando el dolor parece haber cedido por un rato. Es increíble la diferencia que encontré. A mí en lo personal no se me hubiera ocurrido jamás hacerme una selfie en un momento de dolor pues ¡quién quiere ver una imagen así! -pensé.

Aprendí con esto que es una expresión colectiva y petición de comprensión. No tenía que ver con mostrar un estandarte de victimismo o asustar a alguien, como injustamente llegué a pensar en un principio. Tiene que ver con algo grandioso. Es una sensibilización colectiva en imágenes que lo revelan todo.

Emprendo este proyecto de selfies en mis redes sociales con las personas que me hacen el favor de leerme. La idea es crear selfies sin filtros; en un comparativo de cuando te sientes fatal y cuando te sientes muy bien. El objetivo de valor que le veo, es que estas imágenes revelen una realidad que aún muchos no quieren aceptar. En fibromialgia, el dolor es real.

“Debe acabarse con la discusión de si la fibromialgia es un padecimiento físico o mental: es un padecimiento real, y punto” Dr. Manuel Martínez Lavín  https://inforeuma.com/wp-content/uploads/2015/09/LRn11.pdf

¿Cómo lo notas en las fotos? Observa los rasgos, la mirada, las comisuras de los labios, las líneas de expresión de tu foto o la de otros. En dichas imágenes que observe durante este año se hace evidente que el dolor descompone el rostro y lo convierte en un lienzo que revela la seriedad del padecimiento y la autenticidad del dolor.

El reto empieza hoy. Si gustas compartir una selfie, durante un brote de fibromialgia y otra cuando te sientes súper en un collage, sería genial pues sería una especie de testimonio.

Va la primera foto conmigo misma. Lamentablemente antier, tuve uno de esos desagradables días y esta es la diferencia. Me parece increíble lo que mi foto revela. Aprendí más de mí misma y de la enfermedad.

Selfie con Brote de Fibromialgia

El dolor se revela en una simple imagen

Concluyo diciendo que una imagen habla más que mil palabras y al verme en este selfie, me doy cuenta de la gran diferencia que esto conlleva y, aunque lo había visto en otras pacientes; jamás lo había explorado conmigo misma y esto me impactó. La diferencia es abismal.

¿Y tú? ¿Qué piensas? ¿Te unes al reto?