En distintas ocasiones de regreso a casa tras un día de trabajo, llegué corriendo a quitarme el “bra” de inmediato. No soportaba el dolor en la espalda, a la altura de las costillas. Sentía como que me quitaba el oxígeno. Yo de hecho cuando se lo describía a mis hijos, les decía-tengo el dolor del brasier– porque en realidad creía que el elástico del sostén era lo que me lastimaba y no podía definirlo bien pues era muy agudo.

Donde empecé a notar que este dolor ya no estaba relacionado con la prenda fue cuando, al tiempo de dejar de usarlo durante mis horas de descanso en la tranquilidad de mi hogar, aún aparecía el dolor. Ahí es donde empecé a buscar si este dolor estaba relacionado con la fibromialgia y ¿qué creen? lo encontré. Se llama costocondritis.

 

La costocondritis es la inflamación del cartílago que une las costillas con el esternón. Se considera una de las causas más comunes de dolor torácico en la población general. Puede ser extremadamente doloroso sin embargo se considera una enfermedad benigna, ya que no causa la muerte, de hecho, la mayoría de las personas pueden recuperarse completamente después de unos pocos meses e incluso unos pocos días de un tratamiento adecuado. Pero ¿qué tiene que ver con Fibromialgia?

La costocondritis es frecuente en las personas con fibromialgia y es uno de los síntomas que pueden convertirse en un problema crónico. Debemos recordar que la irritación en las terminaciones nerviosas es una condición casi de rigor en las personas que tenemos fibromialgia pues estamos afectadas de forma interna por la presencia constante de la adrenalina y aunque no se ha determinado la relación de una enfermedad con la otra, es muy probable que se trate de esto. Me atrevo a decirlo porque lo he vivido. El tema difícil aquí es que la presencia de fibromialgia hace que el dolor de la costocondritis sea peor. Algunos piensan que, debido a que se encuentra en la región de los puntos sensibles de la fibromialgia debajo de la clavícula, probablemente por ello, duela esa región. Algunas personas se han asustado porque piensan que es problema cardiaco.

Es importante acudir al médico en caso de que se tengan los síntomas para que el médico sea quien determine si se trata de esto u otra enfermedad.

Algunos de los síntomas son:

  • Se percibe muy agudo en la región de la espalda a la altura de donde iría el elástico trasero del sostén, como si te estuvieran “clavando un cuchillo”.
  • En ocasiones se siente como un ardor interno acompañado de punzadas en la región del tórax (por ello llega a confundirse con evento cardiaco).
  • Disminuye con una respiración lenta y sin esfuerzo. Expandir demasiado el tórax durante la respiración ayuda mucho a aliviar el dolor.
  • Puede reflejarse en el pecho o desde la espalda hasta el cuello como si fuera una gran línea de dolor caliente que corriera del pecho al cuello y la parte posterior de la cabeza.
  • Dificultad para respirar o falta de aliento (lo que hace que las personas se doblen de espalda porque les duele el pecho cuando respiran).
  • Generalmente aparece sólo de un lado (derecho o izquierdo), pero hay quienes lo han sentido en ambos. En mi caso el dolor se sitúa de forma indistinta en el omóplato o escápula.
  • Se dificulta el movimiento de la parte superior del cuerpo y puede mejorar ligeramente al recostarse y cubrirse con algún tipo de compresa tibia o caliente en la zona.
  • En ocasiones un baño caliente puede ayudar.
  • Aplique un ungüento. Yo opté por aplicar Voltarén, que se ha convertido en mi aliado, pero cada persona tendrá su propia instrucción médica. Un buen masaje puede ayudar mucho a quitar el dolor.
  • Por lo general afecta la 2ª a la 5ª costilla, aunque también es común en la 6ª costilla.
  • En momentos mejora y se quita tras días de reposo y analgésicos y en otros empeora.
  • El ritmo cardiaco puede variar con la presencia del dolor y máxime si la persona se angustia, en este caso sentarse o acostarse y tomarlo con calma para evitar respiraciones aceleradas que hacen que duela más. Se los digo por experiencia.

Pues la información me ayudó a bajar mi ansiedad y miedo sobre lo que me estaba pasando. Espero que este artículo te ayude también a sentirte mejor.

Recuerda siempre: nadie mejor que un médico para determinar qué en realidad sea costocondritis o no. Debes acudir a tu médico para realizar el diagnóstico correcto y descartar cualquier otra afección que pueda estar relacionada con el corazón (recuerda que la fibromialgia es una enfermedad muy compleja que conlleva diversas afecciones).

 

 


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