Me llama mucho la atención con la fibromialgia, cómo se manifiesta de forma tan particular. Existen días donde se amanece súper bien, con energía, con una baja presencia del dolor; lo que te permite el ánimo de levantarse temprano a dar inicio a distintas actividades con vigor y alegría. Ese día decides aprovecharlo para hacer tanta cosa no pudiste hacer en esos días de intenso dolor y desanimo. Sales al mundo con deseos de convertirlo en un espacio lleno de felicidad y alegría. ¡Vas soltando flores por el camino! Convives con la gente y hasta te das el lujo de hacerlas reír con tus bromas. ¡Es como si hubiera desaparecido la enfermedad mágicamente! Y aunque persisten los pinchazos en distintas partes del cuerpo, te das cuenta que no te limitan en ese momento. ¡Qué felicidad!

 

Pero… y aquí viene el desencanto; existen días donde no se puede cargar ni con el alma. Se siente como si te hubieran quitado la pila del cuerpo y te transformaras en una especie de bulto. El desánimo se hace presente y aunque el dolor sigue ahí, manifestándose de forma crónica y ya te acostumbraste a la desagradable compañía de esos pinchazos; este día de lo que yo llamo “el bajón”, es totalmente distinto al día anterior donde todo parecía ser perfecto. En mi cuenta de Instagram https://www.instagram.com/superolafibromialgia/ encuentro muchas imágenes de mujeres y hombres con fibromialgia que expresan esta falta de energía. Esto me dice que es un tema recurrente en las personas con este padecimiento. No eres la única, el único que está pasando por esto. Somos miles de personas expresando esta sensación de agotamiento extremo.

¿A qué se debe este “bajón” de energía?

Existen varios factores que conducen a un día difícil en la fibromialgia.

La falta de sueño reparador.

Se debe contar con un tratamiento adecuado para que, durante la noche, el dolor permita el descanso. La presencia constante del dolor hace que el cuerpo esté en movimiento constante porque no se puede estar en una sola postura debido a las molestias, por tanto; el dormir bien es casi un milagro. En situaciones normales, las personas se mueven mucho durante la noche, pero cuando se tiene fibromialgia esto se triplica. Evidentemente no hay un descanso profundo y al día siguiente, amaneces como si no hubieses dormido nada.

Exceso de actividades pesadas.

Cuando el dolor es bajo se deprime menos el cerebro y se tiene la energía para hacer distintas cosas. Son esos días gloriosos donde quieres hacerlo todo. Esto se debe a que tuviste un esporádico sueño profundo y tu cuerpo y tu mente descansaron apropiadamente pero si te excedes en esos quehaceres, la energía se desgasta en un sólo día. Debemos aprender a reservar esa energía para distribuirla a lo largo de la semana. Más vale hacer un poco de las cosas de forma constante que quedar postrada postrado en cama varios días porque detonaste un brote de dolor por exceso.

Falta de control de emociones

Evita al máximo llegar a situaciones de estrés que pongan al límite tu equilibrio interior y físico. Las emociones juegan un papel importante. Si no se tiene un adecuado control sobre las emociones como la ansiedad, el miedo, la angustia, la sensación de soledad; las cosas se pueden poner difíciles de manejar. Es cuando aparece el dolor intenso. Es en este punto donde aparece la depresión y la tristeza por no poder hacer las cosas que se solía hacer antes, pero mucho es porque uno se exige demasiado en los días buenos. Evitar al máximo ponerse en el límite por situaciones de estrés es la idea. Esto no es sencillo de manejar. En la mayoría de las ocasiones es necesario buscar ayuda de un profesional en psicología o un coach para aprender el eficaz manejo de las emociones.

Falta de disciplina a la hora de dormir

Se ha comprobado que la mayoría de la gente, checa su facebook o se ponen a trabajar en la cama justo antes de dormir. Esto hace que el cerebro se active y por ende se acelere. Existen varios estudios que mencionan que más gente tiende a desvelarse por enajenamiento frente a sus redes sociales y esto ha provocado mayor presencia de  insomnio, cansancio y ansiedad en estas personas. Al día siguiente van a trabajar cansados, o simplemente se reportan enfermos porque no entienden qué les está pasando. Se sienten deprimidos. Imagínate esto con fibromialgia, agrava la cosa. Antes de dormir se recomienda poner en modo avión el celular; realizar meditación donde se repase con gratitud todas las experiencias del día; se ponga algo de música relajante y dejar que el cerebro y el cuerpo bajen su ritmo. Se dormirá mucho mejor y los resultados se verán al día siguiente.

Pues bien mis queridas fibroamigas y fibroamigos, estas son algunas de las razones por las que nuestra energía se ve afectada cuando (independientemente de todos los factores fisiológicos que acompañan a esta enfermedad tan compleja), no ponemos acción para atacar el dolor crónico y el estado de cansancio generalizado frente a la fibromialgia. Es necesario tener una disciplina muy precisa para sentirnos mejor.

 

 

 

 

 

 

www.instagram.com/p/BtWnycRnoen/


María Isabel

Coaching de tipo Cognitivo-Conductual para aprender a vivir con resiliencia frente a la Fibromialgia. Conocerás más sobre esta enfermedad, causas que la producen, tratamientos, síntomas, especialistas entre otros temas.

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